DEPORTES
La factura invisible del Barça tras el parón FIFA
Este año, la UEFA ha cambiado el formato de competición de la UEFA Nations League con la intención de gestionar mejor el desgaste de los jugadores. Sin embargo, tengo la impresión de que el objetivo no se ha conseguido. Si nos centramos únicamente en los partidos, es posible que a los futbolistas no les importe demasiado pasar tantos días concentrados con sus selecciones. Pero ¿qué ocurre con los viajes, los aeropuertos, los cambios de clima, la alimentación, las superficies de entrenamiento y, sobre todo, la falta de continuidad en el trabajo diario? Image ID: 134971591 Rodri, Pedri y Olmo: el Barça marca el ritmo de España @SeFutbol /clip/10734000-bf7a-4cf1-ad7c-758c926d88f7_source-aspect-ratio_default_0_x600y225.jpg 1200 675 Tomemos como ejemplo a España. Entre el 26 de septiembre y el 6 de octubre, la selección ha disputado cuatro partidos en un periodo de apenas once días. Es decir, prácticamente un encuentro cada cuatro días, sin contar con jornadas completas de descanso entre unos y otros. Además, durante ese periodo ha tenido que realizar cuatro desplazamientos, con todo el desgaste que ello supone. Hay que tener en cuenta que el día posterior a un partido está destinado fundamentalmente a la recuperación, mientras que la jornada previa al siguiente encuentro se dedica a entrenamientos suaves y tácticos, con poca exigencia física. Esto significa que, entre partido y partido, los futbolistas apenas han dispuesto de una sesión completa de entrenamiento. Y ese entrenamiento tampoco puede incluir una carga física elevada, porque el trabajo se centra principalmente en cuestiones tácticas y no es posible exigir demasiado a unos jugadores que acumulan tantos minutos de competición. 135090793 Hansi Flick, durante un entrenamiento Europa Press /clip/bc391400-f9c6-47f0-aafb-27288ab7d687_source-aspect-ratio_default_0_x1000y444.jpg 2000 1334 En definitiva, hablamos de apenas tres días completos de entrenamiento, muchos viajes concentrados en muy poco tiempo y una elevada carga de partidos. Es normal que haya lesionados en las distintas selecciones, pero insisto en que el problema está en la acumulación de competición, el desgaste provocado por los desplazamientos y la escasez de entrenamientos que permitan mantener una preparación física adecuada. ¿Cómo gestionar el regreso a los clubes? La gran mayoría de los internacionales ha regresado a sus equipos el miércoles, apenas tres días antes de volver a competir en sus respectivas ligas. Evidentemente, ese mismo miércoles no pueden entrenarse con normalidad, porque vienen de viajar y de disputar un partido el martes por la noche. En estas circunstancias, únicamente disponen del jueves para completar una sesión de entrenamiento normal. El viernes, al ser la jornada anterior al partido, el trabajo debe ser más suave. 135171001 Lamine, enchufadísimo en el rondo. SPORT /clip/ea46e343-9520-4a37-b3d7-f9ceb6a71450_source-aspect-ratio_default_1516602.jpg 2400 1350 Todo ello después de once días de una importante carga emocional, con la exigencia constante de ganar, un considerable desgaste físico y, como he señalado anteriormente, sin una buena base de entrenamiento durante ese periodo. Por eso, es fundamental saber gestionar a estos futbolistas. Desde mi punto de vista, la mejor solución, siempre que sea posible, consiste en prescindir de ellos en el siguiente encuentro de Liga, dejarlos en el banquillo y utilizarlos únicamente si resulta necesario, con el menor número de minutos posible. El objetivo es reducir el riesgo de posibles lesiones. 134826190 Lamine Yamal y Fermín Lopez, una sociedad ilimitada Dani Barbeito / SPO /clip/c9f3f1a6-43c2-4515-9f53-3426363b67e3_source-aspect-ratio_default_0_x1000y444.jpg La prioridad debería ser para aquellos jugadores que no han acudido con sus selecciones o que, pese a haber sido convocados, han disputado pocos minutos. Sin embargo, es evidente que los grandes equipos tienen más dificultades para aplicar esta estrategia. Es el caso del Barça, que cuenta con numerosos internacionales, muchos de ellos titulares habituales con sus selecciones, incluida la sub-21, y que han disputado prácticamente todos los minutos. Esta circunstancia obliga a Hansi Flick a alinear de inicio a varios de estos futbolistas en el siguiente compromiso. En ese escenario, la clave está en gestionar adecuadamente los minutos, repartir los esfuerzos y, si el resultado es favorable, reducir al máximo la participación de quienes más han jugado durante el parón. No es una tarea sencilla, porque en el fútbol actual no hay partidos fáciles. En el caso del Barça, el próximo rival es el Getafe, un equipo muy competitivo que exige el máximo esfuerzo para conseguir la victoria. Flick deberá acertar con la dosificación de sus jugadores e incluso asumir determinados riesgos en sus decisiones, pensando en el bienestar del equipo y del club. La recuperación física y mental, una prioridad Durante los tres días que separan el regreso de los internacionales del siguiente partido de Liga, considero fundamental priorizar los entrenamientos de recuperación, reducir las cargas de trabajo y eliminar, en la medida de lo posible, la fatiga muscular y mental acumulada. También es necesario prestar una atención especial a la hidratación y a la alimentación, adaptándolas a las necesidades de los futbolistas para que puedan recuperar la frescura y la energía necesarias para competir en buenas condiciones. En este proceso, el trabajo de los fisioterapeutas especializados en prevención de lesiones resulta clave. Del mismo modo, dormir las horas suficientes es esencial para favorecer la recuperación y facilitar la readaptación a la vida cotidiana después de tantos días de concentración y desplazamientos. Personalmente, soy partidario de conceder dos días libres a estos futbolistas para que puedan estar con sus familias, desconectar de la exigencia competitiva y regresar el viernes para entrenarse y reencontrarse con sus compañeros. 134234180 Así fue la llegada del Barça al hotel de concentración FCB /clip/ed3057aa-cfa5-49f0-9fca-1492476f19ce_source-aspect-ratio_default_0_x640y240.jpg 1280 720 En este sentido, considero que la fórmula de Jürgen Klopp era ideal. Disponer de una plantilla amplia, de unos 40 futbolistas, permitía repartir los minutos y gestionar mejor los esfuerzos. Sin embargo, los resultados no siempre acompañaron y el técnico recibió numerosas críticas, a pesar de que su planteamiento tenía muy en cuenta el estado físico y mental de los jugadores. ¿Y si después del parón tocara un Barça-Real Madrid? Imaginemos por un momento que este fin de semana se disputara un clásico entre el Barça y el Real Madrid. Seguramente, por la enorme carga emocional y física que supone un encuentro de estas características, existiría un riesgo de lesiones todavía mayor. También podríamos encontrarnos con más nervios de lo habitual y una menor calidad de juego. Todo ello como consecuencia del cansancio acumulado, la falta de frescura y la pérdida de energía provocadas por un parón de selecciones en el que se han concentrado demasiados partidos y desplazamientos en muy pocos días. 116676001 Lamine Yamal y Antonio Rüdiger disputan el balón en el Real Madrid-Barça de LaLiga 2024/2025 disputado en el Santiago Bernabeu Valentí Enrich /clip/a75ddf0c-a539-4850-ba18-f815138358e6_source-aspect-ratio_default_0.jpg 1333 Insisto en que, para cualquier futbolista, es fundamental mantener una continuidad en los entrenamientos. Una preparación física adecuada constituye la base del rendimiento y debe ir acompañada de un trabajo técnico y táctico constante. Sin embargo, los parones internacionales, con la exigencia de competir cada tres o cuatro días, apenas dejan espacio para desarrollar sesiones de preparación física. Como consecuencia, los jugadores regresan a sus clubes con un desgaste considerable y sin haber podido mantener la continuidad necesaria en su trabajo. 135152534 Hansi Flick, durante un entrenamiento del Barça en la Ciutat Esportiva /clip/266dcdab-129a-48ec-b345-0d654d84bcae_source-aspect-ratio_default_0_x1000y444.jpg Algunas voces dirán que esta es su profesión, que los futbolistas están muy bien pagados y que tienen la obligación de rendir siempre al máximo nivel. Pero no debemos olvidar que son seres humanos, como cualquiera de nosotros. El cansancio, la saturación, la falta de frescura y la pérdida de energía también les afectan y repercuten directamente en su rendimiento. Y si queremos disfrutar de un buen fútbol, necesitamos ver a los jugadores competir con la máxima energía posible.
Sport Es · 10 de octubre